¿Quieres cultivar plantas aromáticas?
¿CUÁLES SON LAS PLANTAS AROMÁTICAS?
Las plantas aromáticas son especies que emiten aromas agradables por sus hojas, flores o incluso de la corteza o raíz. En general, cuando hablamos de plantas aromáticas, nos referimos a las culinarias, aunque existen muchísimas especies con aromas especiales que se pueden utilizar en perfumería.
Si quieres tener aromáticas en casa para cocinar, te recomiendo que las tengas fuera. Yo no he tenido suerte cuando lo he intentado dentro, incluso pegaditas a una ventana, se han ido poniendo las puntas negras y se han acabado muriendo en poco tiempo.
He encontrado varios blogs que hablan del cultivo en interior, pero casi siempre necesitan una iluminación especial complementaria, y tiene que ser de espectro continuo y a muy poquita distancia de la planta, o sea que no te vale el fluorescente del techo de la cocina.
Lo ideal sería tener un pequeño huerto en un jardín, pero incluso si tienes balcón o terraza, resulta bastante sencillo, siempre que sigas algunos consejos básicos.

CAMBIA SIEMPRE LA MACETA
Cuando las compres en maceta, cámbialas a una más grande lo antes posible, con 1 ó 2 litros de sustrato por planta es suficiente, que sea ligero para que tengan buen drenaje. Una opción interesante es combinarlas en una jardinera, porque así tienen un volumen total de tierra mayor y podemos conseguir un mayor sombreo del sustrato, de esta forma se conserva mejor la humedad y la temperatura es más estable. En este caso, será importante distinguir entre las especies leñosas como el romero, el orégano, el tomillo o la lavanda y las herbáceas como el perejil, el eneldo, el cilantro o la albahaca, porque son muy diferentes.

ESPECIES LEÑOSAS Y ESPECIES HERBÁCEAS
Las especies leñosas son perennes y mucho más rústicas, soportando condiciones de temperatura y humedad más desfavorables. En general, son capaces de acostumbrarse a las altas temperaturas de verano del clima mediterráneo y a las heladas, siempre y cuando se vayan aclimatando poco a poco y no las sometamos a condiciones muy extremas según las obtenemos en un vivero. Soportan cierto grado de sequía y suelos relativamente pobres, aunque el hecho de tolerarlos no quiere decir que sea lo más adecuado: si se hacen los riegos y abonados necesarios tendrán un mejor desarrollo.

Las herbáceas necesitan un riego más frecuente, no soportan las heladas y son especies anuales o bianuales (o sea que duran una o dos temporadas); la ventaja es que crecen muy bien de semilla y enraízan también bien si se cortan unos tallos de una mata y se ponen en agua.
Luego tenemos excepciones, como la hierbabuena, que es herbácea, pero perenne, necesita mucha agua y es muy invasiva... así que mejor que esté solita en su maceta. En invierno, suele secarse la parte aérea si el clima es frío, pero vuelve a brotar en primavera.
